El Gobierno ha insistido que el tipo de cambio se encuentra desviado de su equilibrio, y ha delineado políticas para enfrentar la apreciación. A partir de febrero, el BanRepública duplicó sus compras diarias de dólares, y la tesorería ha realizado compras entre 10 y USD 50 millones diarias, se ha anunciado que Ecopetrol buscará financiamiento local para sus necesidades de endeudamiento, que el endeudamiento del Gobierno en el exterior será para el pago de sus obligaciones en moneda extranjera, y que en las gavetas del escritorio del ministro están los controles de capitales.
Si uno se apresura a medir el impacto de estas medidas las juzgaría como efectivas, pues la tasa de cambio ha pasado de $1775 a $1800 en febrero, con una depreciación de 1,39%. Sin embargo, cuando se revisa el comportamiento de las principales monedas, se encuentran registros de depreciación del 3,08% en el Euro, y del 2,37% en el Franco Suizo, mientras que en la región también se han registrado depreciaciones. El hilo común entre todas las monedas es el resurgimiento de la incertidumbre en el panorama internacional producto de las elecciones del fin de semana en Italia y los problemas de corrupción en España.
Así las cosas, es difícil identificar si lo logrado a nivel local es producto de la intervención, o del contagio del riesgo internacional, que es transitorio, y probablemente retorne la apreciación a estas economías. Allí será la prueba real del alcance de la intervención. Por el momento, las expectativas de monetizaciones para inversión extranjera directa, y de algunas empresas locales, pueden ser bastante mayores que las intervenciones consolidadas.
Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no es un escenario de ataques al pensamiento contrario.
Regístrese o Ingrese aquí